Bodegas se tambalean; enfrentan altos precios y pocos clientes en NY

"Los productos que más se venden viene ahora mucho más caros, los clientes cada vez son menos. La renta y los servicios siguen corriendo, además la gente también se las arregla y en vez de comprar un desayuno aquí, lo traen de casa", dijo Camilo.
Los bodegueros se quejan de los altos precios de los artículos, productos, servicios, el incremento en la renta y las bajas ventas.
"Los productos de la canasta familiar están por las nubes y no solo nos afecta a nosotros, también a la comunidad de bajos ingresos como los de este vecindario", dijo Eladio Castro, propietario de una bodega en Brooklyn, con diez años en el negocio.
Castro afirma que es imposible pagar la renta y los altos costos de la luz. "Conozco bodegueros que deben hasta tres meses de renta y otros que ya han cerrado sus puertas. Se ha incrementado hasta 15 por ciento el pago de electricidad. Antes el verano era temporada de ganancia, pero ahora es el negocio del 'escapa perro', es decir, solo para subsistir", dijo.
Las bodegas hispanas comenzaron a surgir entre los años 60's y 70's. Primero fueron de propiedad de los puertorriqueños y ahora en su mayoría son dominicanos.
La crisis de alimentos en vecindarios pobres va de la mano con el cierre de una tercera parte de los supermercados de Nueva York en los últimos cinco años, según un reciente reporte de la ciudad. La mayoría de los neoyorquinos no tienen carro y por eso es importante la bodega del vecindario.
"Es lamentable cuando una bodega cierra", dijo el dominicano Luis Soto, cliente de la bodega localizada en la calle 37 y la avenida Novena. "Estamos acostumbrados a su buena atención y a conseguir los productos antillanos".
José Fernández, presidente de la Asociación de Bodegas del país, conformada por 7,800 establecimientos, dijo que la crisis es seria y calcula que las ventas han disminuido en un 35%. "Cuando subió el precio del petróleo, el precio de los productos se incrementó, y ahora que bajo el precio del crudo, los precios de los artículos no bajan".
Fernández afirmó que se necesita la intervención del gobierno para que controle la situación. "Proponemos al alcalde y al senador Schumer que otorguen un subsidio al combustible, para que cuando suba de precio no afecte los productos de la canasta familiar". Tanto Camilo como Castro coinciden en que hay que sobrevivir. "Hay que sacar el negocio adelante, a pesar de los pesares", dijo Castro.
gracias almomento.net

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