SANTO DOMINGO.- Separados por ochenta kilómetros Valerio Lora y Shequer Issa viven totalmente ajenos a lo que les sucede en estos días, uno en la parsimoniosa Bonao, impulsando el pequeño negocio que acaba de abrir, otro en el abrumador Santo Domingo, sorteando las mismas dificultades que le esperan al primero.Lo único que ambos tienen en común es que alguna vez trabajaron en la Falconbridge Dominicana (Falcondo), y aunque salieron de la compañía en épocas y por situaciones diferentes, una serie de circunstancias han terminado por vincularlos irremediablemente.
La Falconbridge, la principal compañía minera que opera en el país, cerró el año pasado debido a la reducción de la demanda en el mercado mundial, arrastrado por una crisis financiera que se originó en Estados Unidos y que en cuestión de semanas puso de rodillas a las principales economías del mundo.
“Las operaciones de las plantas de proceso de producción de níquel están detenidas totalmente. Se realizan algunos trabajos de administración, rehabilitación de la mina, reforestación y generación eléctrica”, dijo a LISTÍN DIARIO Luis Rosado, director de relaciones públicas de la compañía.
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