Los indicadores señalan que la situación no ha mejorado tanto como afirman las autoridades


El sector eléctrico está tan mal como siempre
Luego de más de cuatro meses sin publicar, la CDEEE pública el Informe de Desempeño del Sector Eléctrico para el período enero-octubre 2010, el cual ha sido ampliado en su contenido con relación a las dos entregas previas. Dicho Informe pone de manifiesto y en evidencia la crítica situación del sector eléctrico, el cual prácticamente no ha tenido avances importantes en el 2010. 

En los primeros 10 meses del 2010, la energía comprada a los generadores y facturada a los clientes por parte de las distribuidoras experimentaron aumentos de 10.34% y 8.29% respectivamente con relación al mismo período del 2009. En cambio el índice de facturación de las distribuidoras disminuyó en 1.86% en los primeros 10 meses del 2010 con relación al mismo período del 2009.

Las pérdidas entre la energía comprada a los generadores y la facturada a los clientes aumentó en 3.46% en los primeros 10 meses del 2010 con relación al mismo período del 2009. Esto evidencia un deterioro de las pérdidas de facturación que agrava la crisis financiera del sector eléctrico, ya que la energía que no se factura nunca se podrá cobrar porque para cobrar primero hay que facturar.

En el 2010 la cantidad de nuevos clientes incorporados por las distribuidoras fue de 49,538, cifra que representa el 41% de la cantidad total de clientes que fueron incorporados por las distribuidoras entre  2008 y  2009, cuando el número de clientes pasó de 1,220,929 (2008) a 1,341,415 (2009) para un incremento de 120,486 clientes. En  2010 las distribuidoras  incorporaron un 51% menos de clientes con relación a los incorporados en 2009.

En términos de dinero, la energía facturada y los cobros de las distribuidoras, en los primeros 10 meses del año aumentaron un 12.67% y un 16.13% respectivamente, con relación al mismo período del 2009, aumentos que se deben principalmente al incremento de tarifa que se realizó en junio de 2009, el cual osciló entre un 10% y 20% para los clientes con consumos mensuales inferiores a 700 Kwh. El índice de cobros también mejoró ligeramente en los primeros 10 meses del 2010, con un aumento de 3.07%, mientras que las pérdidas de los cobros con relación a lo facturado disminuyó en 26.82% en los primeros 10 meses del 2010 con relación a igual período del 2009.

Hay que destacar que la decisión de la CDEEE de obligar a la Empresa Generadora Hidroeléctrica Dominicana (EGEHID) a vender toda su energía a las distribuidoras a un precio inferior en un 30% al que se vendería esa misma energía en el mercado spot o de ocasión, ha representado una transferencia de recursos no transparentados desde EGEHID a las distribuidoras (subsidio no declarado) que representan unos US$72 millones para el 2010, cantidad de dinero que EGEHID ha dejado de recibir para subsidiar la ineficiencia, mala gestión exceso de personal y gastos corrientes de las distribuidoras. Los US$72 millones de subsidio no declarado de EGEGHID a las distribuidoras representan el 72% de las economías anunciadas por la CDEEE en la supuesta renegociación de contratos con generadores. 

Las pérdidas totales del sector eléctrico disminuyeron ligeramente (1.61%) en los primeros 10 meses del 2010 con relación al mismo período del 2009, al situarse en un elevado 40.95%.

En los primeros 10 meses del 2010, el margen de intermediación promedio de las distribuidoras o Valor Agregado de Distribución (VAD) se situó en US$0.046/Kwh, el cual es un 53% mayor al VAD de una distribuidora administrada y gestionada de manera eficiente sin exceso de personal ni de gastos corrientes. El VAD promedio de  US$0.046/Kwh demuestra que la tarifa eléctrica vigente antes del aumento no era insuficiente y que la misma cubría con creces los costos de generación, operación y mantenimiento de las distribuidoras si las mismas fueran administradas de manera eficiente y sin exceso de empleados y gastos corrientes. Este VAD ratifica que el aumento retroactivo de la tarifa eléctrica de un 11% además de abusivo es injustificable e indefendible y que el mismo se ha producido única y exclusivamente para cubrir la ineficiencia, mala gestión exceso de personal y gastos corrientes de las distribuidoras y la CDEEE, penalizando una vez más a los ciudadanos que pagamos por un servicio pésimo y caro. Sorpresivamente, las inversiones en distribución sufrieron una reducción significativa en los primeros 10 meses del 2010 con relación al mismo período del 2009, al pasar de US$67.5 millones en el 2009 a US$44.9 millones en el 2010, para una disminución de US$22.6 millones, lo que representa una reducción de 33.5% con relación a la inversión del 2009.

Para el 2011 los dominicanos no debemos hacernos de ninguna ilusión de mejoría en el sector eléctrico, ya que el año que viene seguirá estando caracterizado por los apagones que cada vez serán más intensos y frecuentes mientras las autoridades afirmarán que se suplirá el 90% de la demanda (¿?), por los aumentos en la tarifa eléctrica tal y como se ha comprometido el Gobierno con el FMI.

Falsas ilusiones de las autoridades
Las autoridades del sector eléctrico tienen la ilusión de que en el período 2011-2012 podrán hacer inversiones en distribución por un monto cercano a los US$500 millones, la mayor parte de los fondos provenientes de financiamientos de los organismos multilaterales como el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la OPEC. 
 
La experiencia del pasado demuestra que los desembolsos de los financiamientos de los organismos multilaterales se tornan sumamente lentos debido a las exigencias, condiciones, reglamentaciones y normas que poseen dichos organismos, las cuales deben ser cumplidas al pie de la letra antes de poder autorizar cualquier desembolso. 

En adición, la situación se complica aun más por las fuertes condicionalidades de cumplimiento que el FMI ha colocado para el 2011 al sector eléctrico y al hecho de que el actual acuerdo estará sujeto a revisiones trimestrales. Una suspensión del acuerdo por cualquier incumplimiento por parte del Gobierno, así como la no asignación de los fondos de contrapartida de los financiamientos a que el Gobierno se ha comprometido, como ocurrió recientemente, pone en peligro los desembolsos de los financiamientos al sector eléctrico. 

Todo indica que la ilusión de invertir US$250 millones por año por los próximos dos años en el área de distribución no pasará de ser una quimera difícil de alcanzar, por lo cual la reducción de pérdidas de las distribuidoras y del déficit financiero del sector eléctrico seguirá marchando a pasos lentos. 

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