La probabilidad de que alguno de los restos del satélite de Investigación de la Alta Atmósfera (UARS),
que pesa 5.675 kilos, alcance a una persona es muy remota, una entre
3.200, de señaló la agencia espacial.
El artefacto impactará en
latitudes situadas entre el norte de Canadá y el sur de Sudamérica. El satélite dejó de funcionar en 2005 y ahora está descontrolado. Los expertos calculan que la reentrada en la atmósfera del UARS
se producirá el viernes próximo, con un margen de un día más o menos. Y
estiman que los fragmentos que se desprendan del satélite podrían
extenderse en una franja de unos 800 kilómetros de largo.
El UARS fue lanzado al espacio, a bordo del transbordador Discovery, hace 20 años (el 12 de septiembre de 1991), y costó U$S 750 millones. (Especial).
FUENTE
Comentarios